Golpe de calor

Ya habrás observado que nuestro cuerpo, para mantener en unos límites nuestra temperatura corporal, pone en marcha una serie de «defensas naturales» cuando el calor arrecia, lo podemos observar fácilmente en estos días. Se ponen en marcha mecanismos de refrigeración y de disipación del calor, como son el aumento de las frecuencias respiratoria y cardiaca y de la circulación sanguínea en la piel, y el evidente incremento de la sudoración. Además de estos mecanismos, también el sentido común es importante.

Todo el mundo puede verse afectado de forma leve cuando se producen estas subidas de temperatura. Las situaciones pueden ser más preocupantes cuando se produce el llamado colapso por calor: se produce un fallo en los mencionados mecanismos cardio-circulatorios de adaptación al calor, pero el centro regulador de nuestro encéfalo mantiene el control de la situación. Aparecen síntomas más importantes (cansancio, dolor de cabeza, mareo, vómitos), incluso se puede llegar hasta la pérdida de coordinación muscular y de la consciencia. A pesar de ello, la temperatura corporal se mantiene más o menos constante. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Colocar a la persona afectada en un lugar fresco será lo primero, en posición tumbada y boca arriba levemente incorporada, aplicar paños de agua fría y darle agua; es aconsejable también una visita médica.

Si no se remedia la situación anterior a tiempo, puede acabar en el llamado golpe de calor. La desviación del flujo sanguíneo hacia la piel es tan intenso que se compromete el riego de otros órganos, como el cerebro. En un determinado momento el cuerpo debe elegir entre seguir refrigerando el cuerpo mandando sangre a la periferia o atender las necesidades de los órganos vitales; lo segundo se hace imprescindible y cesan los mecanismos de enfriamiento, el cuerpo deja de sudar, éste es un síntoma del comienzo de un proceso que puede ser muy grave. La temperatura corporal se elevará por encima de los 39-40 ºC, se puede perder la consciencia y entrar en coma. El 25% de los afectados evolucionarán hasta un fallo multiorgánico.

El siguiente infograma de Consumer te lo muestra de forma gráfica:

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