Planeta encantado, planeta engañado

El verano nos trajo la noticia de la sentencia de un juez de Getxo, en la que se condena a Luis Alfonso Gámez por haber vertido «expresiones injuriosas»(en su blog Magonia) sobre el conocido escritor y presentador del programa de televisión «Planeta Encantado», J.J.Benítez, tales como que â??su negocio (el de Benítez) se basa en la mentira, el engaño y la tergiversación: es lo que ha hecho Benítez en Planeta encantadoâ?. Algunas de las afirmaciones sobre el programa podéis leerlas en este enlace al citado blog.

Poderes mágicos que hacen volar las estatuas de la Isla de Pascua, construcciones extraterrestres en la Luna o Jesús sentado en el Coliseo de Roma son algunos de los encantadores disparates que se nos han presentado en el mismo:

No resulta una buena noticia para la Ciencia, aunque de alguna manera puede servirnos para aprender a distinguir las pseudociencias, presentadas, según podíamos leer en la publicidad del programa, por el periodista e investigador español de mayor proyección internacional.

Genciencia

Si quieres estar al tanto de las principales novedades que puedan interesarte en el mundo de la Ciencia, éste es tu blog: GENCIENCIA. Lo colocamos entre nuestros favoritos. Sus autores nos lo cuentan así:

Un blog colectivo dedicado al apasionante mundo de la ciencia y sus avances más novedosos. En este blog de divulgación científica cubriremos desde disciplinas clásicas como las matemáticas y la física hasta los últimos avances en nanotecnología o telecomunicaciones. También tendremos una sección especial, que hemos llamado «No te lo creas», en la que trataremos creencias populares que muchas veces carecen de base científica.

La respiración y las picaduras de las ortigas

¿Qué genera el picor al contacto con una ortiga? Podéis ver una información bastante completa en Botanical Online sobre cuáles pueden ser las sustancias desencadenantes de esta reacción. En esta misma página podéis leer (al final) una explicación de por qué si se aguanta la respiración, cesa la molestia y no pican. Pues bien, un grupo de alumnas y alumnos de un IES de As Pontes (La Coruña) ha ganado el premio Luis Freire, organizado por los museos científicos coruñeses para estudiantes de la ESO, contestando a la pregunta:

¿Es cierto que aguantando la respiración se anula el efecto de la picadura de ortiga?

La investigación que han llevado a cabo ha dado como resultado que NO, salvo raras excepciones. Podéis leer la noticias en EP(Galicia) y conocer también otras experiencias finalistas.

Sólo me queda una pequeña duda sobre si habrán premiado a los 90 voluntarios que han participado como conejillos de Indias en la experiencia de las ortigas…

Ojos de calamar

¿Son los ojos de los vertebrados una chapuza? ¿No pasarían un mínimo control de calidad en cuanto a su diseño? Opina tú personalmente tras leer esta entrada.

La luz debe llegar a la retina (situada en la parte posterior del ojo tras el llamado cuerpo vítreo) a una capa de fotorreceptores formada por los conos y los bastones, que mediantes impulsos nerviosos mandan al cerebro la información; esta capa debe estar alimentada por vasos sanguíneos que, cabría esperar, deberían estar tras los receptores para no entorpecer el camino a la luz: no es así, se encuentran por delante. Igualmente, también las fibras nerviosas que hemos mencionado también se encuentran en esta posición poco práctica. Otra aparente chapuza es que el nervio óptico debe abrirse paso a través de la retina formando el punto ciego, la demostración experimental de la existencia de éste es fácil de hacer.

Si hacemos una comparación con el ojo de los cefalópodos, esos inconvenientes no se presentan, parecen estar bastante mejor diseñados. Además en este grupo de animales el cristalino es rigido y para enfocar es movido hacia atrás y hacia delante: ello hace que con la edad (otra diferencia con nuestra especie) va aumentando su capacidad de enfoque al hacerlo el tamaño del animal, se han llegado a medir ojos de 40 cms de diámetro.

En cuanto a la visión en color se les hace innecesaria en los fondos donde habitan.

El método científico

Comenzar un blog que pretende ser atractivo por el método científico es algo suicida, ¿o no? Pero tal vez no lo sea tanto si pensamos que es una metodología que, de forma inconsciente y con mayor o menor acierto, utilizamos a diario en nuestras vidas y, evidentemente, debería utilizarse con mayor asiduidad a nuestro alrededor: debería ser un modo de actuar más generalizado en los medios de comunicación por ejemplo, nos evitaríamos noticias dudosas, falsos rumores y alguna que otra basura pseudocientífica.

La leyenda cuenta que Galileo Galilei, allá por 1590, diseñó un experimento para comprobar qué objetos caían más rápidamente, los más pesados o los más ligeros, y lo llevó a cabo en la torre de Pisa. Podríamos considerarlo como un momento clave para el método científico, aunque hablar de su nacimiento puede resultar algo arriesgado.

Podríamos investigar cómo acabo la historia…