Ghosbot: un robot acuático

El original pez navaja fantasma vive en el Amazonas, nos llega su réplica biomimética desde la Universidad de Northwestern, se trata de Ghosbot; en el vídeo podemos ver con detalle cómo se ha imitado el movimiento de su larga aleta anal:

Se ha podido copiar su movimiento, que incluye el desplazamiento vertical, utilizando 32 motores; se piensa que tal vez en un futuro pueda utilizarse el diseño para vehículos de las profundidades acuáticas. Más información en RTVE

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El viaje fantástico

Ví la primera versión de esta película casi metido en la pantalla con un numerosos grupo de amigos y apenas nueve años, cuando aún no existían las sesiones numeradas y el cine, aquel domingo por la tarde, estaba totalmente lleno. El acomodador nos sentó en el suelo entre las primera fila de butacas y el interior de aquel cuerpo humano en el que mi pandilla se sumergió, aún hoy recuerdo los ataques que sufrimos atravesando el torrente sanguíneo. Hace unos días alguien recordó la versión moderna en alguna clase, pero no era lo mismo. Y mire usted por donde, gracias a La Brújula Verde,  hace pocos días nos llega la noticia de un equipo de investigación israelí que trabaja en unos minisubmarinos hecho de materiales biológicos para cumplir misiones dentro del cuerpo humano, basados en un sistema nano-GPS,  se se pone como ejemplo la destrucción de células cancerígenas o proteínas defectuosas. Nos hablan de un plazo de entre 3 y 5 años para conseguir resultados, tras el éxito con ratones.

Nuestro cerebro

Conocer de forma interactiva la estructura de nuestro cerebro desde diferentes perspectivas, saber las funciones de sus diferentes zonas, qué ocurre en algunas enfermedades como el Alzheimer o un tumor; todo ello es lo que nos propone una animación muy completa del National Geographic, dentro de una serie sobre el cuerpo humano, que también incluye presentaciones sobre el corazón, el aparato digestivo, la piel y los pulmones. Está en inglés pero no debe importarte demasiado, los textos son cortos y es muy visual. En una última sección podrás ver qué zonas del cerebro trabajan con diferentes estímulos.

Por cierto, para conocer algo más sobre su funcionamiento habrá que estudiar algo sobre Google (un buscador que anda por la red), pues al parecer nuestro cerebro funciona de forma similar a éste. ¿Quien habrá copiado a quien?

Biomimética

No hay más que leer una de las primeras entradas de este blog, la referida al velcro, para saber qué es y comprender la importancia de esta disciplina que hoy parece estar resurgiendo: la Biomimética, una ciencia que une la Biología con la Informática y con otros campos del saber; inspirándose en la naturaleza, intenta solventar problemas y desarrollar nuevos inventos y tecnologías.

Si ir muy lejos puedes ver pinturas de labios brillantes, cuyo diseño se ha basado en el estudio detallado de la estructura microscópica de las escamas de las alas de las mariposas. Si observas el video siguiente, no te quedará duda sobre la inspiración que han tenido en la Universidad de Stanford para crear este stickybot; cualquiera que pasee por nuestras calles en las noches de verano puede verlas:

En este otro italiano se habla de esta ciencia como algo que no es nuevo y se reivindica, ¿como no?, la figura de Leonardo, acercándonos en poco más de un minuto al mundo de la Biomimética:

Las posibilidades abiertas son numerosas para el desarrollo de nuevos materiales con características hasta ahora impensables, o para el mundo de la robótica y la maquinaria, así como en otros muchos campos: ventanas con iris como nuestros ojos que adaptan a la cantidad de luz existente, desaladores de agua basados en la nariz de los camellos, pegamentos que funcionana bajo el agua como los mejillones; no se trata de echar la imaginación a volar, su desarrollo ya está en marcha.Para acabar, tienes que ver a Mowgli:

Salamandras en movimiento

Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) han desarrollado un nuevo robot, similar a una salamandra, que incorpora un sistema control que imita la espina dorsal del anfibio y que le permite caminar y nadar de forma similar a como lo hace el animal.

El robot podría ayudar a conocer cómo evolucionó la capacidad de caminar en los animales cuando pasaron a moverse sobre la tierra, hace millones de años, ya que se cree que la salamandra, cuyo modo de andar y nadar son muy diferentes entre sí, se asemeja a los primeros vertebrados que vivían en tierra.

Se ha desarrollado un modelo teórico para mostrar cómo el circuito neural de un pez, similar a la lamprea, podría ser modificado hasta conseguir que se moviera como un animal similar a la salamandra. Esto también permitiría al anfibio cambiar entre la forma de caminar y nadar. Para validar el modelo, los autores construyeron un robot similar a una salamandra que podía cambiar entre el modo natación, el de gateo serpenteante y el de caminar. El robot tiene un modelo de espina dorsal incorporado que recibe señales simples de control, enviadas desde un ordenador por un sistema que no requiere cables, que modula la velocidad, la dirección y el modo de moverse, de forma similar a las señales que proceden de los centros neurales en los vertebrados animales.

El animal mecánico está formado por un modelo de espina dorsal que recibe señales simples que son enviadas desde un ordenador a través de un sistema que no necesita cables. Desde el ordenador se controla la velocidad, la dirección y el modo de movimiento de la misma forma que harían los centros neurológicos de las salamandras. El robot enseña como los animales nadadores pueden ser andadores.

(Fuente: El País)

Ordenadores pensantes

Hasta ahora eran capaces de estresarnos, facilitarnos y complicarnos la vida, darnos trabajo, hacerse querer y odiar… En poco tiempo (ya) serán capaces además de aprender, reconocer imágenes, comprender una lengua, moverse con facilidad en un entorno complejo e interpretar los datos adquiridos, de la misma forma que lo hace el cerebro humano en el proceso de pensamiento: son algunas de las tareas que la tecnología informática NuPIC, lanzada por el afamado Jeff Hawkins, puede realizar. ¿Que no te lo crees? Pues míralo aquí.

El velcro

Seguro que tienes a mano algo donde puedas observarlo: el VELCRO… ¡qué buen invento! La historia del mismo es curiosa, ya casi legendaria. Se debe al ingeniero suizo George de Mestral que, allá por los años cuarenta del siglo XX (¿te acuerdas?), tras dar un paseo a su perro, intentó quitar del pelo del chucho y de su propia ropa las semillas de la planta que allí llaman cardo alpino (Xanthium spinosum) y, como os ha podido pasar muchas veces a vosotros mismos, le costó mucho trabajo arrancarlas, sobre todo del pelo del animal.

Tras el arduo trabajo, examinó las semillas y observó que tenían miles de ganchitos que se prendían a las superficies rugosas… Tras algunos años patentó el velcro, basándose en esta “patente natural”. El velcro precisamente está formado por dos tiras de nylon que se unen sólidamente, una de ellas está compuesta por pequeños ganchos que se insertan en una maraña de tejido de la otra. Conocéis sus usos: en la ropa, en muebles, coches, por todas partes… pero tal vez no sepáis que se usa incluso en naves espaciales, ¿te imaginas para qué?